Que se oiga nuestra voz el 14N

Posted on noviembre 12, 2012

0


Somos muchos los españoles que vivimos fuera de España, cada vez más, y sin duda no soy el único que siente que nuestra voz no se escucha en nuestro país. Un claro ejemplo es el cambio de la ley electoral donde se nos exige rogar el voto para poder votar. A nosotros no se nos cuenta entre los manifestantes, ni en las listas del paro. Por ello los indignados españoles en Suiza hemos elaborado una propuesta de carta dirigida a la Embajada española en Berna con el objetivo de hacer sentir nuestra voz.

Sin duda, cuantos más seamos mandando esta carta, más efecto conseguiremos. Podemos mandarla por correo postal, por email o por ambos. Esta carta (expuesta más abajo) es tan sólo una propuesta. Al ser firmada individualmente cada uno puede cambiarla a su antojo. Lo importante es que cada uno aporte su grano de arena, por pequeño que sea, para que nuestra voz se escuche. Además, cambiando el encabezado (y un par de palabras en el texto referidas a Suiza y al embajador), esta carta puede ser utilizada en cualquier embajada del mundo.

Desde aquí os animamos a que participéis desde la distancia este 14 de noviembre en la primera huelga general europea en contra de las injustas e ineficaces medidas de austeridad y recortes. La dirección postal de la embajada española en Berna es:

Kalcheggweg, 24
Postfach 310
3000 Bern 15,

y la de email:

emb.berna@maec.es

Aquí os dejo la carta en formatos pdf, doc, odt y su transcripción a continuación:

D. Miguel Ángel de Frutos Gómez

            Embajador de España en Suiza        

 ____________ , _____ de noviembre de 2012

            Estimado señor de Frutos,

 

            Como residente español en _____________, le solicito que transmita formalmente al Gobierno de España, del que usted es máximo representante diplomático en Suiza, mi rechazo a las políticas de austeridad y, en consecuencia, mi apoyo a la huelga general europea del próximo 14 de noviembre. Esta carta es mi única manera de hacer constar oficialmente mi apoyo a un hecho político tan relevante en nuestro país y en toda Europa, ya que la huelga general no sólo se convoca en España, sino también (y con el mismo mensaje) en Portugal, Italia, Grecia, Chipre, Malta y Bélgica. Además la apoyan, aunque no declaren huelga, colectivos en Francia, Austria, Polonia y Suiza, así como los 23 países de América Latina representados por la CSA (Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas). Siendo hechos de esta trascendencia política, que a su vez derivan de un fondo social tan dramático, me siento en la obligación como ciudadano de protestar por ellos. Con mayor razón, cuanto que la opinión de los españoles fuera de España se escucha cada vez menos. Al no constar en las estadísticas de las manifestaciones, como tampoco en las listas del paro (cuando muchas veces somos su consecuencia directa), parece que no existimos. Sin embargo, cada vez somos más los expatriados. Muchos de nosotros hemos emigrado en busca de empleo (cualquier empleo). Otros somos investigadores o ingenieros formados en España, en instituciones públicas financiadas con dinero público, que acabamos ofreciendo el resultado de nuestra formación a países extranjeros. Algunos somos pequeños emprendedores que sólo encontramos oportunidades fuera del país. La destrucción del tejido empresarial, como la fuga de cerebros o la emigración laboral son consecuencias silenciosas de esta crisis. No por expatriada nuestra voz puede ser ignorada. Por eso le envío esta carta y le pido que la transmita al Gobierno de España.

 

            Tengo dos razones, señor de Frutos, para protestar el 14 de noviembre contra las políticas de austeridad: me parecen injustas e ineficaces. Me explico:

            1) Injustas: Porque estamos pagando con dinero público una deuda mayoritariamente privada y además fraudulenta. La deuda pública española se ha duplicado desde 2008, o sea, desde que los ciudadanos empezamos a rescatar a la banca privada con el dinero de nuestros impuestos y nuestros recortes. No lo dicen las malas lenguas, sino las estadísticas del propio Banco de España[1]. En cuanto al carácter fraudulento de esta deuda, tampoco es una calumnia. El Gobierno de Estados Unidos acaba de denunciar (octubre de 2012) al Bank of America por las hipotecas basura, que también llegaron a España y cuyo impago lleva años permitiendo a los bancos (rescatados con dinero público) desahuciar a cientos de miles de familias españolas. Estos «activos tóxicos del ladrillo», como se les llama eufemísticamente, son uno de los principales focos (no el único) de la deuda privada con que se está cargando a los contribuyentes. Nuestro Gobierno debería escuchar más a quienes cuestionamos la legitimidad del pago de esta deuda, no sólo sus plazos e intereses.

            2) Ineficaces: Porque estas medidas no han hecho más que aumentar el paro (tras la reforma laboral, hemos superado el máximo histórico del 25%[2]) y los índices de desigualdad social (de los 27 países de la Unión Europea, España es el primero en diferencias entre ricos y pobres[3]). Aunque para esto último ni siquiera harían falta cifras: basta con ver la fractura social en la calle y la propia huelga general del día 14, que es la segunda de este año, y esta vez europea. Además, el propio Gobierno augura en sus Presupuestos Generales un 2013 todavía peor que 2012, e instituciones como la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional lanzan pronósticos bastante más pesimistas que los del Gobierno. No creo que podamos hablar de eficacia de la austeridad cuando su supuesto virtuosismo está hundiendo a nuestra sociedad en más paro, más desigualdad, desahucios, suicidios, desatención de enfermos y dependientes, y así un largo y dramático etcétera.

 

            En resumen, señor de Frutos, me parece que ningún gobierno del mundo puede negar la gravedad de la situación ni la legitimidad de las protestas que la denuncian. Negar el conflicto social sería negar la evidencia, e ignorar la parte expatriada de esta protesta sería ignorar una de sus consecuencias principales y una de sus voces crecientes. En los años 60, los emigrados españoles que vivían bajo democracias extranjeras, como la suiza, y que mandaban divisas a España, contribuyendo así a su desarrollo económico, fueron ignorados por el Gobierno de Franco. Sólo muy recientemente se han puesto de relieve estos datos, silenciados durante décadas. No nos silencien ahora a nosotros y repitan una parte tan deshonrosa de nuestra Historia.

            Estoy seguro, señor de Frutos, de que usted comprenderá perfectamente mi solicitud, como español fuera de España que es usted también, y le dará curso.

 

            Atentamente,

 

NOMBRE                       1º APELLIDO                         2º APELLIDO                       D.N.I.


[1]Boletín de Deuda Pública, Series históricas: http://www.bde.es/webbde/es/secciones/informes/banota/series.html

[2]Instituto Nacional de Estadística, Encuesta de Población Activa: http://www.ine.es/prensa/epa_prensa.htm

[3]Eurostat, Indice 80/20: http://appsso.eurostat.ec.europa.eu/nui/show.do?dataset=ilc_pns4&lang=en

Octavio Domínguez es físico, estudiante de doctorado en el CERN. Organiza y participa activamente en las acciones promovidas por el “15M en Ginebra” (@erpianistaguay)

Anuncios
Posted in: demanifestacion